Ni si, ni no, ni blanco, ni negro,
ni tu amor, ni mi soledad. Si estamos predestinados a no ser, ¿Por qué insistir
y resistirse?, Si intentamos romper todas las barreras del destino... Nos
conocimos ese día de frío tajante a pesar de tu histeria y mi historia, de mis
vueltas, tus delirios. Me llevaste a recorrer cada esquina tapada de amores
baratos, conocer cada destello de una ciudad abandonada. Me inspiraste en mis
peores, en mis ancladas. Hiciste de mi anatomía parte de tu figura, me presté a
tus enseñanzas y me volví aire cuando despertaba. Me levantabas como pluma, yo
me caía como plomo. De amor y desamor va la historia... Yo confío en la casualidad
de haberte conocido porque como te digo no fue el destino. Nos volveremos a
encontrar.
Como un eterno castigo, diría, para volver a sufrir, una y otra vez, o quizá para siempre, lo mismo.
ResponderBorrarSuerte
J.